domingo, 24 de agosto de 2008

PLATA PARA LA HISTORIA

LA GLORIA NO SE MIDE CON METALES.
Los chicos de oro pusieron el final feliz a la actuación española en los Juegos Olímpicos de Pekín. Una derrota memorable que hizo revivir el espíritu de los hombres de Antonio Díaz Miguel en Los Ángeles'84 y que demostró que el baloncesto español se ha instalado en la excelencia desde hace tiempo. Ahora se mide de tú a tú con los gigantes atletas americanos de la canasta.
El madrugón mereció la pena, como lo fue trasnochar en el lejano verano del 84. España se volvió a vestir de plata a lo grande. Pero en esta ocasión hubo partido y quebradero de cabeza para el conjunto norteamericano, que debió emplearse a fondo para derrotar al talento fresco de Pau Gasol y los suyos.
Veinticuatro años han pasado desde la plata de Los Ángeles 84 y, como dice hoy el director de AS en su columna, nadie nos conoce. Quizá el partido de hoy contra la todopoderosa selección NBA sea el mejor ejemplo de ello. Entonces perdimos por más de treinta puntos (96-65), contra un brillante equipo universitario -que no profesional-, en un encuentro al que asistimos como meritorio sparring. Hoy caímos sólo por once y dimos guerra hasta el cuarto y último cuarto. España es un país moderno que cuenta con notables representantes en casi todas las modalidades deportivas, sean éstas olímpicas o no.
Los once puntos de diferencia no hacen del todo justicia al partido disputado (y disfrutado) en el pabellón Wukesong de Pekín. Estados Unidos fue siempre superior y mandó siempre en el marcador tras los minutos iniciales, pero España se mantuvo siempre viva, relativamente cerca del milagro hasta los últimos minutos.
Arranque prometedor
España salió bien en el primer cuarto. Atrevida, descarada y enchufada, con una actitud intachable sobre la cancha ante el rival más temible, el mismo que en la fase de grupo nos endosó una implacable paliza. Navarro parecía recuperado para la causa, con ganas de demostrar su valía ante los mejores jugadores de la Liga a la que ha decidido decir adiós. Y Pau Gasol imponía respeto sobre los hombres altos. Los chicos de oro llegaron a mandar en el electrónico durante unos minutos. Pero la ilusión duró lo que tardó la tenaz realidad en hacernos despertar del sueño. Los elegidos de Mike Kryzewski, con un inspirado Dwyne Wade (21 puntos antes del descanso) y con Pau tomándose un respiro, forzaron la máquina con constantes penetraciones a canasta.
Raúl López y Ricky Rubio se cargaron enseguida de faltas -3 y 2 respectivamente- y las jugadas de dos más uno se sucedían sin remedio. Desde la línea de tiros libres el Dream Team cosechó el colchón de puntos que le permitió dar la vuelta al marcador hasta el 31-38 con el que finalizó el primer cuarto.
Una ventaja que prácticamente se mantuvo al descanso (¡61-69!) a pesar de que en el segundo cuarto Bryant, Lebron James y el propio Wade amenazaron con agrandar la brecha en el marcador a base de intensidad, robos de balón y triples (8 de 14). Pero España no se descompuso y mantuvo el tipo. Ni siquiera con las constantes concesiones de los colegiados a las estrellas de la NBA, que en Pekín viven como en casa a pesar de los supuestos arbitrajes FIBA. El sueño aún era posible. Sobre todo recuperando cierta intensidad perdida y la cabeza y la zona reclamada a gritos por Aíto García Reneses desde la banda.
Con Navarro en su mejor versión y con unos enormes Marc Gasol y Felipe Reyes, fajadores incansables de los intereses patrios bajo los aros y los empujones del tatuado Anthony y el descomunal Howard, España llegó a ponerse a cuatro puntos (67-71). Pero a cada oportunidad que la Selección tuvo de igualar el marcador, el exceso de ansiedad bloqueaba la efectividad anotadora. La jugada se precipitaba y el aro acababa con escupir el balón. Así transitamos, entre la ilusión y la desesperación de quien no logra aprovechar sus oportunidades, hasta el final del tercer cuarto (82-91).
España rozó el milagro
En un partido increíble, España alcanzó el último cuarto con opciones reales de victoria sobre el segundo mejor equipo que la NBA ha llevado nunca a unos Juegos Olímpicos, aquel inolvidable de Barcelona'92, con Jordan, Bird, Magic, Robinson, Barkley... En unos minutos mágicos, en los que vivimos con el corazón bombeando a toda máquina, los chicos de oro se colocaron a dos puntos de la igualada (89-91), gracias a un espectacular alley-oop rematado por Gasol y un soberbio triple de Rudy Fernández. Inciso: partidazo del próximo jugador de Portland, que incluso osó a hacer un mate 'in your face' a Dwight Howard.
Pero la amenaza volvió a convertirse en acicate para el equipo yanqui, todo un compendio de talento y fortaleza física, que encontró siempre el triple o la conexión adecuada en el momento justo. La ecuación improvisada que distancia a los buenos de los mejores. Bryant se deshizo de lo que parecía un tapón colosal de Felipe Reyes para mantenerse en el aire y encestar. Y Williams acertó instantes después desde detrás de la línea de 6,25 metros. Ahí se acabó el sueño de una Selección histórica, que acarició la gesta imposible y que ha instalado al baloncesto español en la élite mundial. Toda una licencia para soñar.
Aito, orgulloso de los suyos:
El seleccionador español, Aíto García Reneses, alabó a su equipo al terminar la final. Para el madrileño, España es un equipo lleno de virtudes "que son de agradecer" y ha logrado una plata "de la que debemos sentirnos orgullosos".
"Jugar 40 minutos con estas ganas y este talento hace que hayamos ganado la plata. Sin dar el máximo no habríamos llegado aquí", declaraba Aíto a TVE. "Me hubiera gustado que hubiéramos aprovechado nuestras opciones, cuando a tres minutos del final estábamos ahí, con un triple que no entró... Podía haber sido mejor, pero hay que aceptar que ser subcampeones es muy bueno y lo hemos hecho dando la cara", añadió.
Para Aíto, el equipo nacional ha estado bien "en los días importantes. Contra Grecia, para pasar de fase, contra Croacia en cuartos y primero con apuros pero al final con autoridad frente a Lituania en semifinales. Hemos hecho un gran trabajo", señaló.
Quiso, además, destacar el trabajo de dos jugadores en ausencia de Calderón. "Raúl y Navarro. El primero fue decisivo en la semifinal y el segundo en la final. Ambos se lesionaron al final de la preparación y me alegro por ellos.
Asimismo, definió el ambiente del vestuario como "de serenidad y alegría. Al principio ha habido tristeza, pero ahora tenemos las caras radiantes"
Pau maximo anotador:
Pau Gasol, con 157 puntos en ocho partidos, ha terminado como máximo anotador el torneo de baloncesto masculino de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Gasol ha sido el máximo encestador con seis puntos más que el argentino Luis Scola, que hizo 151 en otros ocho encuentros. Tercero ha acabado el estadounidense Dwyane Wade, con 128.

TERCER BRONCE CONSECUTIVO DE LA SELECCIÓN DE BALONMANO


La selección española se colgó hoy su tercer bronce olímpico en doce años después de ganar a Croacia (29-35) en un partido marcado por el desplome de los croatas en una segunda parte donde los campeones Olímpicos en Atenas encallaron ante el brío, el empeño y la viveza de "la roja". Sin embargo, el guión del encuentro empezó de otra manera. España tardó cuatro minutos en ver la portería. Alberto Entrerríos, que estaba físicamente "tocado", marcó un gol que estuvo vigente hasta el minuto siete, síntoma de que España salió bloqueada en ataque. Jugaba muy rápido, sin pausa alguna y con demasiado apremio.
Sin embargo, los de Juan Carlos Pastor salieron "enchufados" en defensa y Hombrados también. Con el pivote muy abierto, Croacia buscaba los huecos que los españoles se empeñaban en sellar. La cosa no iba mal 5-5 (min. 12). La única rémora era no aprovechar las superioridades, pero eso no es nuevo, es un déficit adherido al equipo español. Por el contrario, dos exclusiones de Belaustegui lastraron a los de Pastor, los croatas se marcharon 8-6, pero España recurrió a Prieto e Iker para equilibrar la balanza. Un gol de Juanín García puso a los españoles por delante (9-10).
Albert Rocas, el mejor español del torneo olímpico, no estaba hoy especialmente "iluminado", pero España era hoy un equipo y donde no llegaba uno llegaba el de al lado. Sólo así se podía contrarrestar la fortaleza de Ivano Balic y los suyos. El central croata se fue al banquillo con un amago de lesión muscular pero volvió aún con más fuerza. Su talento siempre marca las diferencias. Hoy también y Croacia, última campeona olímpica, se fue al descanso dos arriba con España otra vez "bloqueada" en ataque, sobre todo desde los nueve metros.
Croacia acusó el cansancio
Los españoles parecían físicamente más enteros, pero Croacia manejaba mejor el ritmo. Su control fue admirable en esta fase, siempre inteligentes y eligiendo la mejor opción. Hombrados paró, y mucho, pero al descanso el 14-12 no hacía sino reflejar el notable esprint final de los balcánicos. Un parcial de 3-0 en la reanudación cambió el estado del partido. De la mano de Hombrados y de Víctor Tomás, España se puso 14-15. Fue una fase valiente, colérica y decidida de los españoles y Croacia se tambaleó. Sin embargo, los gigantes no se desploman fácilmente y los croatas todavía aguantaron en pie, aunque no mucho.
Que España estaba más entera en el aspecto físico era una evidencia, por eso el partido acabó siendo "una riña" de la fuerza y la velocidad contra la técnica, la experiencia y el carácter ganador de los croatas. España se agarró a sus extremos, Juanín, Víctor Tomás y Davis, para colocar un 19-21 en el electrónico que ya invitaba al optimismo. Durante mucho tiempo España estuvo dos goles arriba. Mediado el segundo periodo se puso 22-26. Los de Pastor ya estaban "hilvanando" la cinta de la medalla y el técnico vallisoletano lo sabía. ¡Ya lo tenemos!, decía desde el banquillo.
Croacia se paró "en seco" en la frontera de los 22 goles. Ahí estuvo el partido. Balic aparecía cansado y España apretó todas las clavijas en defensa. Las luces en ataque las encendieron entre todos, Belaustegui, Iker, Entrerrios o Prieto, todos ayudaron para colgarse el bronce mientras a Croacia se le "fundían" los plomos. La selección española tuvo hoy alma de equipo. La medalla fue la consecuencia lógica de su espíritu solidario. Es el tercer bronce olímpico en doce años. El balonmano español sigue arriba.

sábado, 23 de agosto de 2008

EL LERIDANO SAUL CRAVIOTTO Y CARLOS PEREZ, GRAN ORO EN PIRAGUISMO


Los españoles Saúl Craviotto y Carlos Pérez han ganado la medalla de oro en la prueba de K2 sobre 500 metros de piragüismo de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 con un tiempo de 1:28.736.
En un final de infarto los españoles aventajaron en menos de una centésima al K2 alemán -hasta hoy vigentes campeones olímpicos- integrado por Ronald Rauhe y Tim Wieskotter, mientras que el bronce fue para los bielorusos Raman Piatrushenka y Vadzim Makhneu.
El K2 español de Craviotto y 'Perucho', ambos miembros del Cuerpo Nacional de Policía, salió muy fuerte y mantuvo un elevado ritmo durante los 500 metros de la prueba, cobrando una importante ventaja sobre el reston de embarcaciones.
En el último hectómetro se produjo la reacción de la embarcación alemana. Los germanos, principales candidatos al oro y que llevaban ocho años invictos en la distancia de 500 metros, aceleraron su palada y presionaron a los españoles, pero estos supieron aguantar en los últimos metros para hacerse merecidamente con la medalla de oro.

SEGUNDA PLATA PARA DAVID CAL


El piragüista español David Cal no pudo tomarse la revancha y se tuvo que conformar con una nueva medalla de plata después de no poder con el ruso Maxim Opalev en la final del C-1 500 metros de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Con esta medalla, Cal consigue su cuarta presea en los Juegos Olímpicos, tras el idéntico metal conquistado ayer en los 1.000 metros, que se unen al oro logrado sobre esa misma distancia y la plata de los 500 metros en Atenas.
El éxito del gallego supone la decimotercera medalla para España y la sexta plata, un premio con cierto sabor amargo porque el abanderado nacional era favorito en las dos distancias del C-1 para el oro, sobre todo por lo visto en las series, y no pudo desquitarse del triunfo de ayer del húngaro Attila Vadja, noveno hoy. Además, Cal perdió la oportunidad de alcanzar al ''pistard'' Joan Llaneras como el español más laureado en unos Juegos.
El ruso se llevó el oro
El triunfo recayó en su gran rival, el ruso Maxim Opalev, que se impuso en la línea de llegada con un tiempo de 1:47.140 segundos y por fin pudo subir el peldaño que le faltaba tras haber sido plata hace ocho años y bronce en Atenas.
El palista ruso tomó el control de la carrera, tras rebasar el ecuador de la misma, y emuló lo realizado por Cal en las series, con una remontada desde el quinto puesto al paso por los 250 metros hasta la victoria, gracias a su punta de velocidad en el sprint final, suficiente para controlar al español, que fue el más regular durante toda la carrera y que logró acabar al final con la resistencia del ucraniano Iurii Cheban.
Buena salida de Cal
Ya de salida, el de Cangas do Morrazo logró vencer uno de sus miedos con una salida en la que no perdió comba con los primeros lugares. Así, el vigente campeón del mundo en la distancia se pegó a la embarcación del bielorruso Aliaksandr Zhukovski, primer animador de la carrera y que lideró el paso por los 250 metros, aventajando en más de un segundo a su perseguidor más cercano, el francés Mathie Goubel, mientras que Cal pasó tercero por el punto intermedio.
En ese momento, el esfuerzo comenzó a pasar factura a Zhukovski, que perdió fuelle y empezó a ceder ante el empuje de Opalev. El ruso rebasó a Cal, primero, y al bielorruso, después, para acaparar un liderato que ya no soltaría hasta lograr el título olímpico, mientras que el gallego peleaba para firmar una nueva plata.

OTRA PLATA PARA LA SINCRONIZADA


El equipo español ganó hoy su segunda medalla de natación sincronizada, otra de plata, en la final por equipos de los Juegos Olímpicos de Pekín, pero no pudo desbancar a Rusia de la primera plaza.
Gemma Mengual, Andrea Fuentes, Paola Tirados, Alba Cabello, Raquel Corral, Thais Henríquez, Laura López e Irina Rodríguez nadaron el ejercicio "Africa", con música compuesta por Salvador Niebla, con el que fueron campeonas de Europa el pasado marzo en Eindhoven (Holanda).
Con unos bañadores con motivos africanos, el equipo español obtuvo una puntuación total de 98.251 para situarse por minutos en la primera posición de la clasificación, a la espera de que compitiera el octeto ruso, que finalmente le superó, al igual que ocurriera el pasado miércoles en la final de dúo. Las españolas obtuvieron una nota de 49.167 en la impresión técnica y 49.500 en la artística. En el ejercicio de hoy consiguieron 49.334, que se añade a la de ayer, 48.167.
Las rusas presentaron un equipo formado por Anastasia Ermakova, Anastasia Davydova, María Gromova, Natalia Ischenko, Elvira Kashyanova, Olga Kuzhela, Svetlana Romashina y Anna Shorina para refrendar su hegemonía en este deporte. Rusia ganó con unas notas de 50.000 tanto en la impresión técnica como en la artística y no tuvo ningún problema para superar a las españolas.
Las rusas recibieron ocho dieces y dos 9.9, en un ejercicio perfecto y aplaudido por el público chino a pesar de que las locales también optaban al podio. Ayer, la rusas ya se había impuesto en el ejercicio técnico con una puntuación de 49.500, que sumado al de hoy les dio una nota conjunta de 99.500. El equipo ganador utilizó una mezcla de músicas del compositor Night Wish y de Craig Amrstrong para cerrar la competición en la piscina del Centro Acuático Nacional de Pekín.
Las rusas, intratables
El conjunto chino puso boca abajo el "Cubo de agua", lleno de espectadores como en las mejores finales de la semana pasada, cuando en esta misma piscina competía el estadounidense Michael Phelps. Bajo la música de la canción tradicional china "Flor de jazmín", Belbei Gu, Tingting y Werwen Jinag, Ou Liu, Xu Luo, Quiuting Sun, Na Wang, Xiaohuan Zhang y Xuechen Hijang, recibieron una nota de 97.334. Las chinas lograron 48.667 en la impresión técnica y 48.833 en la artística, con una suma de 48.750 más el ejercicio de ayer en el que tenían 48.584.
Las canadienses fueron la sorpresa, cuartas con Gagnon Boudreau, Jessica Dubuc, Marie-Pierre Gagne, Dominika Kopcik, Eve Lamoureux, Tracy Little, Jennifer Song y Elise Marcotte. Canadá sumó 48.167 en la técnica y 40.000 en la artística para una nota total de 96.167. Las japonesas, que sufrieron el desvanecimiento de su nadadora Hiromi Kobayashi al final del ejercicio que obligó a intervenir a los socorristas de la piscina y a los médicos, fueron sextas penalizadas porque una de ellas tocó el suelo.
Primero el marcador dio un empate de Ai Aoki, Sahoy Harada, Erika Komura, Ayako Matsumura, Hiromi Kobayashi, Ayako Matsumura, Emiko Suzuki y Masako Tachibana con la estadounidenses, pero tras las dos décimas de sanción pasaron al sexto puesto. Las niponas lograron 48.500 en la impresión artística y 47.333 en la técnica, para obtener una nota total en la final de hoy de 47.167, y terminar la competición de equipos con 94.333.
Kobayashi se recuperaba bien mientras su equipo veía cómo por una reclamación perdía una plaza en la clasificación final. Así, las estadounidenses Brooke Abel, Janet Culp, Kate Hooven, Christina Jones, Andrea Nott, Anabelle Orme, Jillian Penner y Kim Probst se hicieron con la quinta plaza con 47.667 en la impresión técnica y 47.833 en la nota artística. La puntuación total de las norteamericanas fue de 94.333.

viernes, 22 de agosto de 2008

DAVID CAL,PLATA EN 1.000 METROS


El español David Cal se proclamó subcampeón olímpico de C-1 en la distancia de 1.000 metros al terminar en segundo lugar tras el húngaro Attila Vadja, que logró la medalla de oro por delante del piragüista español y del canadiense Thomas Hall, que obtuvo la medalla de bronce.
Del grupo de favoritos a las medallas destacó la mala carrera realizada por el alemán Andreas Dittmer, actual subcampeón olímpico de la distancia, que fue octavo.
Mala salida y gran remontada
El gallego, que defendía el oro conquistado en esta prueba en los Juegos de Atenas 2004, realizó una mala salida que le obligó a modificar su estrategia inicial de palada para intentar recortar la amplia distancia que el uzbeko Vadim Menkov cobró antes de la mitad de la prueba sobre el resto de sus rivales.
A pesar del retraso acumulado en el primer hectómetro de la prueba y verse relegado a los últimos puestos, Cal incrementó su ritmo de palada y al paso por los 500 metros el español ya se había colocado segundo.
Attila sorpende desde atrás
En los doscientos metros siguientes la piragüa del español se acercó peligrosamente a la embarcación del uzbeko y la medalla de oro parecía a su alcance, pero entonces surgió la figura de Attila Sandor, que viniendo desde atrás superó a las primeras embarcaciones como un rayo y sin dar opciones de poder seguir su ritmo.
Finalmente, el húngaro aguantó la presión del gallego y Cal no pudo culminar su remontada, por lo que tuvo que conformarse con la segunda plaza con un tiempo de 3:52.751, a dos segundos del piragüista húngaro (3:50.467), y aventajando en casi un segundo al tercer clasificado y medalla de bronce, el canadiense Thomas Hall
Cal incrementa su palmarés olímpico
Con esta medalla David Cal, de 24 años, suma tres en su palmarés olímpico, con dos platas y un oro, y el viernes tendrá la oportunidad de conquistar otro metal en la final C-1 de 500 metros.
La plata de Cal supone la duodécima -asegurada la plata en hockey hierba- que consigue la delegación española en los Juegos Olímpicos de Pekín, donde España ocupa el puesto 14 en el medallero.

ECHAVARRI Y PAZ,ORO DEDICADO A LAS VICTIMAS DEL ACCIDENTE DE MADRID


Fernando Echávarri y Antón Paz confirmaron en la 'Medal Race' su medalla de oro en la clase Tornado, una clase que en Pekín deja de ser olímpica. Los españoles acabaron cuartos en la última regata y cerraron un camino impecable en los Juegos.
La medalla de plata fue para los australianos Darren Bundock y Glenn Ashby y el bronce para por los argentinos Santiago Lange y Carlos Espínola. Este oro de Echávarri y Paz, segunda en vela, supone la undécima medalla de España en Pekín, cuarta de oro.
La 'Medal Race' fue ganada por los británicos Leigh McMillan y Wii Howden, que no tenían nada que hacer por las medallas, seguidos de los canadienses Oscar Johansson y Kevin Stittle. Fernando y Antón finalizaron cuartos, por delante de australianos y argentinos, lo que les daba automáticamente la medalla de oro.
Enchufados desde el principio
Fernando y Antón no quisieron problemas. Salieron en posiciones intermedias y en la ceñida inicial ya demostraron que iban a por todas, pasando por la primera baliza en el primer lugar, mientras que sus principales rivales para la medalla, los australianos y los argentinos, en un intento casi a la desesperada de dar un vuelco a la clasificación, buscaron un bordo más a tierra que no les fue bien, ya que llegaron en las últimas posiciones.
En la primera empopada y en vista de que sus rivales estaban muy por detrás, los españoles relajaron su ritmo y navegaron con un ojo puesto en su popa, donde navegaban australianos y argentinos, por lo que ya perdieron dos puestos en el paso por la baliza. Los alemanes, con opciones de medalla pese a su cuarto puesto, quedaron descartados cuando volcaron en esta empopada, lo que les dejó totalmente fuera de combate.
En la segunda ceñida ya se vio claramente que los españoles estaban marcando a sus rivales, pues les bastaba con quedar por delante, y dejó a éstos el esfuerzo de intentar superarles. Los australianos y los argentinos se dejaron ya de pruebas y se pusieron a la estela de Fernando y Antón.
Tras el paso por la baliza de barlovento y al encarar la última empopada ya casi se comprobó que australianos y argentinos daban por bueno el resultado de la regata ante la fortaleza del dúo español. Se aseguraban la plata y el bronce, respectivamente.

miércoles, 20 de agosto de 2008

MENGUAL Y FUENTES, PLATA ANUNCIADA


Gemma Mengual, Andrea Fuentes y la natación sincronizada española ya tienen su medalla olímpica, una de plata, ganada a lo largo de tres días de competición en los Juegos Olímpicos de Pekín, y lo hicieron ante las rusas Anastasia Davyidova y Anastasia Ermakova que hoy lograron cinco dieces y la medalla de oro.
La natación sincronizada es uno de los deportes que en España tiene más medallas internacionales, pero nunca había ganado una olímpica. De Mundiales, Europeos, de grandes competiciones, acumula varias decenas en los últimos años desde que Gemma Mengual destacó hace una década y empezó a tirar de esta modalidad junto a la seleccionadora nacional, Anna Tarrés, parte muy importante de éste éxito.
En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, entonces formando equipo con Paola Tirados, se quedó a un puesto de subir al podio cuando casi daba por hecho que lo haría. Fue una gran decepción de la que hoy se tomó cumplida venganza. Ya la tiene, ya se puede retirar tranquila cuando dentro de un año nade en los Mundiales de Roma.
Tras anunciar que estos serán sus últimos Juegos, Gemma, de 31 años, ha conseguido en la capital china su medalla olímpica el mismo año que se proclamó campeona de Europa en solo en los pasados continentales de Eindhoven (Holanda), ciudad en la que España ganó cuatro medallas de oro en marzo.
Hoy, las españolas, con el ejercicio basado en la Opera "Flama", fueron segundas tras las "Anastasias" rusas como se conoce a Davydova y Ermakova, que revalidaron su título olímpico de la capital griega y la hegemonía de Rusia en este deporte.
Las "Anastasias", también en su despedida olímpica, sumaron cinco dieces en el ejercicio de hoy en cuanto a impresión técnica y tres en la artística. Un ejercicio casi perfecto. Con una nota de 49.334 en la rutina técnica y 49.917 en la libre a lo largo de los tres días de competición que les dio un total de 99.251 frente a las españolas que consiguieron 98.334, con un diez, al igual que ayer en la eliminatoria de la rutina libre. Este es el cuarto diez que recibe la pareja española.
Con la presencia en la tribuna del "Cubo de agua" de la reina Sofía y la infanta Cristina, Mengual y Fuentes recibieron una nota de 48.834 en la rutina técnica y 49.500 en la libre de esta tarde. En el ejercicio de hoy consiguieron 49.500 tanto en la impresión artística como en la técnica. Las japonesas Saho Harada y Emiko Suzuki se impusieron finalmente a la pareja china formada por las hermanas gemelas Tingting y Wenwen Jiang, con una suma total de 97.167 puntos por 83.334 de las locales, una ventaja superior a la prevista.
Los jueces valoraron a las niponas con 48.250 y 48.917 y a las nadadoras locales con 48.084 y 48.250, respectivamente. Tras las chinas se clasificaron las estadounidenses Christina Jones y Andrea Nott, con 96.334 puntos; en sexto lugar lo hicieron las canadienses Marie Pier Boudreau Gagnon e Isabelle Rampling, con 95.084; por delante de las italianas Beatrice Adelizzi y Giulia Lapi, séptimas con 93.751.
La pareja ucraniana formada por Daria Iuskho y Ksenya Sydorenko fue octava con 92.668 y la holandesa, con las hermanas Bianca y Sonja van der Velden, novena, con una nota de 91.667. Al terminas su ejercicio, Gemma Megual declaró estar en éxtasis y Andra Fuentes en "el séptimo cielo". El próximo viernes volverán a la piscina olímpica de Pekín donde esperan ganar otra medalla en la competición por equipos.
 
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